Dancing Robot - Un paraíso memorable -

Sentidos.

Después de atravesar el pasillo hasta tu puerta, me detuve a observar los detalles grabados en la pared.
Conté alrededor de 80 azulejos en la pared izquierda, y en la derecha tan solo 79. Revise mi cuenta unas dos o tres veces, hasta que recordé coque la distancia que separa un azulejo del otro, es más ancha del lado derecho, acortando espacio para el azulejo número 80.
Para el momento que terminaba de recorrer todo el pasillo detenidamente, la puerta principal se abrió de par en par. Quise ingresar al lugar antes de las demás personas, provocándole golpes en diversas partes de mi cuerpo por el aglomerado de gente que quería salir de la misma habitación con aquellos que deseaban entrar antes que todos.
Yo poseía un anillo de plata, el único recuerdo de mi infancia, perteneciente a mi mamá y a mi abuela, ese anillo era la única prueba de mi herencia.
Pero lo cambie, se lo cambie a una gitana por un par de monedas de oro, que utilizamos para comprar una puerta alternativa al edificio.
Llegue. Al fin en casa, maestro- me dijeron.